




Cuántos chats quedaron abiertos, qué pasó con un cliente en particular, qué preguntó la semana pasada. Tu asistente lo busca y te lo resume.


Le pides que le escriba a un cliente y te muestra el mensaje antes de mandarlo. Nada sale sin tu visto bueno.
Pregúntale cómo va el equipo, cuánto se demoran en responder o cómo salió una campaña, y te contesta con tus números, no con estimaciones.


Tu asistente puede etiquetar contactos, actualizar sus datos y mover oportunidades de una etapa a otra en tus embudos, siguiendo lo que le pidas.
Si prefieres pagarle el consumo de inteligencia artificial directamente a OpenAI, puedes conectar tu propia llave y usar tu cuenta.


MCP es un estándar abierto: sirve con Claude, con ChatGPT y con cualquier cliente compatible. Se conecta autorizando desde tu cuenta o con una llave de API.
Preguntar costaba trabajo: para saber algo de tu operación tocaba entrar, filtrar, exportar y armar el resumen a mano. Y la IA que usabas no sabía nada de tu negocio.
Preguntar es hablar: le preguntas a tu asistente como le preguntarías a alguien de tu equipo, y responde con lo que de verdad está pasando en tu cuenta.
