




La aplicación trae tu bandeja completa: WhatsApp, Instagram y Messenger, con los mismos estados de Abierto, En espera y Cerrado.


Recibes un aviso en el celular cuando llega un mensaje nuevo a una conversación tuya, y puedes ajustar qué te notifica y qué no.
Puedes activar el acceso biométrico para abrir la aplicación sin escribir la contraseña, manteniendo la cuenta protegida.


Mientras respondes puedes ver y editar la información del contacto, sus etiquetas y sus datos, sin salir de la conversación.
La aplicación trae el tablero con lo que está pasando en tu operación y el detalle por agente, para supervisar desde donde estés.

Fuera del escritorio no había sistema: o se respondía desde el WhatsApp personal, o el cliente esperaba hasta el día siguiente.
La misma bandeja viaja contigo: con las mismas reglas, el mismo historial y el mismo registro que en el computador.
